Todo estará bien | Mattia Pajè
Suburbia | Archivo de Artista 2017

¡Atención! Hay algo frágil para proteger. 
¡Te distraerás, no te rindas!
Siempre que no veas la caída como un ejercicio para no caer…
Todo estará bien.


Todo estará bien
Gabriele Tosi

Un centenar de frágiles estrellas de arcilla moran en el suelo de la galería. Es una condición peligrosa. Seguramente muchos no se darán cuenta del cielo marino sobre el que caminan. Son frescas, trabajadas ahusando al borde de la ruptura, el material que, por encima de todos, está históricamente vinculado a la producción manual del hombre.

Quizás a cada huésped de la exposición se le haya dedicado una estrella, sin embargo la posibilidad de quesea el mismo el que la destruya existe, tal vez dirigiéndose audaz hacia las fieras de las paredes.
Un obstáculo listo a menudo se oculta detrás de la presencia de un colega suyo aparentemente más peligroso.
El descuido es típico de una persona que mira de manera ordenada y económica, como en el infame experimento del gorila que cruza la escena, opera por distracción.
Pero qué son esos felinos que, impresos y montados sobre tela, se los envuelve luego en un velo? Son siete y a cada uno corresponde con un pecado capital: soberbia, avaricia, lujuria, ira, gula, envidia, pereza.
¿El deseo de enjaular la imagen que uno tiene del miedo encubre quizás el origen de la tentación y por lo tanto la pérdida de independencia?¿El hombre es por lo tanto incapaz de supervisar lo que sucede y al mismo tiempo sentirse a sí mismo? Para contestar a estas preguntas es necesario tener en cuenta los orígenes mitológicos de la imagen en el contexto de un encogimiento entre los fenómenos del mundo y los fenómenos de la imagen. Ese proceso de superposición se refiere, no tanto a la proliferación de lo visual, sino al estatus semi-divinoque las imágenes han conseguido hoy.
De hecho, a pesar de lo mucho que se haya dicho y escrito sobre la falsedad subyacente del léxico visual, es exactamente hacia la imagen a la que el hombre de hoy, a cambio de su bienestar, precisamente una especie de pecado capital, dirige su propia fe, creciendo en ellas un poder sobrehumano.
Precisamente, uno podría preguntarse qué son las imágenes y que quieren de nosotros: atención, estudio, conservación, consideración, lectura, amor.
Sin embargo esta relación se ha invertido, el hombre le pide hoy a las imágenes desempeñar un papel: darle entretenimiento, enseñarle a vivir, hacerle compañía, estar presente en cada momento que él necesite.
Pasando por la cueva platónica, esta relación se parece mucho a la oración que en la edad media se dirigíaa la imagen codificada del Dios cristiano y de sus colaboradores más cercanos, más que al Dios mismo, yexplota en una serie de consecuencias difícilmente controlables, vinculadas a la consideración única de cada ser humano.
Es decir, si se cree poder controlar el mundo con el instrumento de lo visual pero sin embargo es lo visual que controla el curso de las cosas, entonces se le quita al hombre su capacidad de sentir las necesidades, de trabajar por ellas. Es decir, se le condena a destruir la propiedad privada y única de su propia estética, de su propia moral, de la consciencia del ser.
En el siglo pasado, se creía que las imágenes habían perdido el aura por causa de la reproducibilidad, hoy se demuestra que esta conclusión es un error. Las imágenes fragmentándose han adquirido en cambio omnipotencia y omnisciencia. Los que pierden su aura son los individuos.


Es por eso que el velo de las fieras es el interior de un impermeable, lo que tendría que protegernos de laintemperie del mundo en cambio protege el miedo. Al mismo tiempo se corre el riesgo de anular la propensión del hombre a crear la propia utopía de consciencia, haciéndolo consciente de su propia capacidad creativa.
Pajè le responde a todo esto construyendo la situación en que la imagen vuelve a ser inocua y personal. Su pintura y su escultura son los instrumentos que permiten a quien entra en la galería reconocerse capaz de una prestación única.


Romper una estrella de creta no es un daño grave si este es el precio de sentir culpa por un momento que en perspectiva regenera la consciencia de cada uno sobre las capacidades del propio cuerpo. Los mensajes de Pajè no tienen poder y no tienen estructura. En este silencio de la propaganda visual pueden realizarse relaciones íntimas y tal vez, gracias a cada pequeña cosa increíble que podría suceder, seguramente irá todo bien.

Andrà tutto bene di Gabriele Tosi [ITA]


Mattia Pajè, artista visual.
(Melzo, Italia 1991)

Su trabajo se centra en comprender el alcance del arte y los procesos de producción y uso de las obras. A través de continuos intentos, Pajè analiza las diferentes posibilidades en las que un acto, un cuerpo, un espacio, un objeto, un entorno o su mezcla pueden relacionarse con un tipo de público para encontrar una definición en una obra de arte.

Su trabajo ha sido expuesto en museos y galerías: Centro per l’arte contemporanea Luigi Pecci, Mahler and Lewitt Studios, Viaggiatori sulla Flaminia, Galleria CAR DRDE, Anonima Kunsthalle, TRIPLA, Dolomiti Contemporanee, The Others Art Fair, ArtVerona, LOCALEDUE, Malgrado, S.a.L.E. Docks, Museo MAAD.


1  Envidia
Fotografía y k-way, 18×24 cm, 2018.

2  Avaricia
Fotografía y k-way, 18×24 cm, 2018.

3  Pereza
Fotografía y k-way, 18×24 cm, 2018.

4  Ira
Fotografía y k-way, 18×24 cm, 2018.

5  Soberbia
Fotografía y k-way, 18×24 cm, 2018.

6  Gula
Fotografía y k-way, 18×24 cm, 2018.

7  Lujuria
Fotografía y k-way, 18×24 cm, 2018.

8 R
arcilla, dimensiones ambientales, 2018.